Cabecera Helado Fuji

El Helado Fuji

Helados Fuji es un tipo de helado nuevo en España. Solo Fruta, solo Frescor.

El kakigori (かき氷) es un refrescante postre japonés de hielo raspado finamente, cubierto con siropes dulces y leche condensada, cuyo origen se remonta al periodo Heian (siglos VIII-XII). Inicialmente, era un lujo exclusivo para la nobleza que consumía hielo almacenado en invierno, convirtiéndose en una tradición popular de verano a partir del siglo XIX. 

  • Orígenes Aristocráticos: Durante el periodo Heian (794-1185), los bloques de hielo se traían de las montañas y se afeitaban con cuchillos, siendo endulzados con savia de vides y plantas para la corte imperial.
  • Democratización (Era Meiji): En el siglo XIX, el hielo se volvió más accesible y en 1871 abrió la primera tienda de kakigori en Yokohama. Para 1887 ya se patentaban las primeras máquinas de raspar hielo.
  • Evolución: Tradicionalmente se servía con siropes naturales. Con el tiempo, se popularizaron sabores como el matcha, fresa, limón, uva y melón.
  • Actualidad: Es la merienda favorita de los festivales de verano japoneses (matsuri) y se elabora con máquinas modernas que crean una textura «esponjosa». 

El kakigori es, esencialmente, la versión más refinada y tradicional de los granizados modernos. 
Tuvieron que pasar 800 años hasta que abriera la primera tienda de kakigōri en Yokohama.
Y es que, gracias a la invención de sistemas de refrigeración, a finales del siglo XIX su consumo se hizo muy popular al reducirse su precio.

La evolución: de Kakigori a Helado Fuji

Con el postre, pasa lo mismo que con el ODEN. Deciden que el helado raspado kakigori, al final solo quedaba un vaso de agua fresca donde el hielo se había derretido y el sirope apenas se apreciaba, ya que el sabor se va rápidamente con el sirope y, con esa idea de transformación, pasa a ser el Helado Fuji donde no se usa hielo, si no que se ultracongela la fruta en el momento delante de tus ojos, para ofrecer un helado donde todo es fruta ultracongelada en forma de copos de nieve, hojas de pino o láminas de helado creando una experiencia de degustación diferente para el usuario.
En tan solo 3 segundos, tu helado se produce sin más, generando una montaña de fruta.

La copa y la cantidad de helado, hace que se forme una MONTAÑA de FRUTA HELADA como la montaña Fuji de Japón y en su cumbre lo aderezamos con sirope al gusto a modo de la nieve perpetua de esta montaña y azúcar de colores.

Toda una nueva forma de comer un helado que se deshace en tu boca sin producir sensibilidad dental ya que en cuanto toca la lengua, se convierte en fruta con un sabor inigualable.

Además, y para el deleite de los más pequeños y no tan pequeños, deciden que el helado, siempre tiene que ser GRANDE, creando un helado enorme con forma de montaña Fuji, de ahí el nombre de este, ofreciendo un helado único al usuario para que se le deshaga en la lengua según se pruebe.

Toda una experiencia para los sentidos.